dom. Sep 22nd, 2019

LÓGIKA Digital

Noticias | Ciencia | Tecnología | Medio Ambiente | Cultura | Entretenimiento | Multimedia

En defensa de los niños migrantes

5 min. lectura

Niños migrantes centroamericanos en un albergue en México (foto: ANSA)

Directora de organismo y Obrador anuncian estrategia conjunta

(ANSA) – CIUDAD DE MEXICO, 22 JUN – El gobierno de México y la Organización de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) unieron fuerzas a favor de los niños migrantes, el eslabón más débil en el éxodo en curso de extranjeros sin documentos desde Centroamérica hacia México y Estados Unidos.
El presidente Andrés López Obrador y la directora ejecutiva de de la UNICEF Henrietta Fore, de visita en México, señalaron que afinan un plan de colaboración entre el organismo y el gobierno mexicano «para garantizar la protección de los derechos de niñas, niños y adolescentes migrantes».
«Acordamos trabajar juntos en la atención y cuidado de niñas y niños migrantes, así como de los infantes de mayor vulnerabilidad y pobreza de México», anunció el presidente López Obrador a través de Twitter. El drama de los niños migrantes data desde hace varios años en México, pero creció en los últimos meses y apenas hace unos días el canciller Marcelo Ebrard denunció que infantes centroamericanos son «rentados» por adultos para facilitar la obtención del estatuto de refugiado en Estados Unidos.
A eso se añade el problema de los niños indocumentados en México separados de sus padres por agentes del Instituto Nacional de Migración (INAMI), tal y como lo hace el presidente de Estados Unidos bajo su cuestionada política «Tolerancia Cero», según grupos humanitarios.
El Consejo Ciudadano del INAMI realizó el año pasado una visita a diversas estaciones migratorias y reveló en un informe desolador que «en la mayoría de los centros, notamos que los niños, niñas y adolescentes acompañados son separados de sus madres, padres y familiares con los que viajan».
Las repatriaciones suelen hacerse en familia, pero los expertos señalan que mientras ocurren los infantes pueden permanecer por semanas o meses separados en una misma estación migratoria o en instalaciones alejadas entre sí.
En la mayoría de los casos, los agentes sólo permiten a los «sin papeles» ver a sus hijos por media hora cada semana, pero en el caso de los llamados «viajantes solitarios» o «no acompañados» o que van con un tío o un hermano, los niños pueden perder todo contacto con sus parientes detenidos.
Gabriela Zamora, investigadora de El Colegio de la Frontera Norte, un reputado «think tank» sobre temas migratorios, afirma que ésta «es una gran problemática porque desde la perspectiva psicológica, para el niño es traumático».
La activista Paris Lezama, del programa Dreams, que se dedica a detectar casos de trata de personas en estaciones migratorias, señala que conoció el caso de Raúl, un niño hondureño de 12 años, detenido junto a su madre y separado de ella al llegar a una instalación de este tipo.
«La mujer fue llevada al área de mujeres y niños menores y él a la de adolescentes, por lo que no podía verla sino solo media hora cada semana».
«A veces, por la cantidad de migrantes, los dejan verse dos veces por semana. Esto es súper común, lo más común. Yo creo que el 50 o 60% de los adolescentes están en esta situación», afirmó.
Los niños no acompañados suelen ser deportados hasta que el INAMI contacta con familiares en su país de origen.
Según estadísticas oficiales, en 2017 fueron detenidos en estaciones del instituto 10.740 niños no acompañados.
La propia Henrietta Fore señaló al término de su visita este viernes que unos 15.000 niños y adolescentes migrantes fueron registrados entre enero y abril de este año, 50% más que en el mismo período del año pasado.
México ha protestado enérgicamente ante Estados Unidos, mediante una nota diplomática, por la política migratoria llamada de «Tolerancia Cero», impuesta por el gobierno de Donald Trump, al calificarla de «cruel e inhumana».
Generalmente los niños centroamericanos, acompañados o no, huyen de la violencia de las pandillas llamadas «maras», grupos residuales de las guerras civiles de los años 80 en la región, o para reunirse con sus padres en Estados Unidos.
Al final, sin embargo, terminan en ese país o en México encerrados en lugares inadecuados y separados de sus familias. (ANSA).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *